sábado, 5 de octubre de 2013





¿QUÉ ES EL ESTRÉS?



El estrés es una enfermedad de nuestra época. De hecho, los científicos atribuyen una parte importante del origen del estrés a la historia evolutiva de la Humanidad.

A través de miles de años, los seres humanos desarrollaron distintos sistemas de supervivencia. Nuestro ritmo era solar y estacional: un tiempo para arar, otro para sembrar y otro para cosechar. Mantener este ritmo nos llevó a organizarnos: así nacieron las primeras sociedades.

El desarrollo agrícola se extendió en occidente a través del tiempo. Pero a partir de la segunda mitad del siglo XVII tuvo lugar una profunda transformación: la revolución industrial. En este contexto las familias se dividieron: ya no todos trabajábamos en el mismo lugar. Y, lo que es más importante, empezamos a perder el contacto con los “ciclos naturales”. Ese es el comienzo, en mi opinión, de lo que luego se llamaría “estrés”.

El médico canadiense Hans Selye fue el primero en usar la palabra estrés y quien identificó tres etapas en su proceso. En la primera aparece la alarma: el cuerpo reconoce el estrés y se prepara para la acción: las glándulas endocrinas liberan hormonas que aumentan los latidos del corazón y el ritmo respiratorio, entre otros síntomas. En la segunda etapa, la de la resistencia, el cuerpo repara cualquier daño provocado por la reacción de alarma. Pero si el estrés continúa, el cuerpo no llega a reparar los daños y sobreviene la tercera etapa, el agotamiento, que puede provocar enfermedades y agotar la energía corporal.


Estrés es igual a agresión, pero no es algo negativo en sí mismo; se trata de una respuesta orgánica útil para la supervivencia. Solo merece ser tratado cuando se vuelve perjudicial para la salud, esto es, cuando el organismo de un individuo no puede reparar los daños que ocasiona.

TERMINOS GENERALES

  • EUSTRES (ÉSTRES POSITIVO): Representa el estrés en donde el individuo, interactúa con su estresor y mantiene su mente abierta y activa.
  • DÍSTRES (ÉSTRES NEGATIVO): Esta representa aquél estrés perjudicante, lo que desencadena un desequilibrio fisiológico y psicológico.

                                     

DISTINTOS ENFOQUES EN EL ESTUDIO DEL ESTRÉS

Vamos a ver brevemente algunas cuestiones fundamentales que se estudian bajo el rótulo "estrés". Ello nos permitirá entender distintos puntos de vista a la hora de estudiar el estrés como:

·        EL ESTRÉS COMO ESTÍMULO.
El estrés ha sido estudiado como el estímulo o la situación que provoca un proceso de adaptación en el individuo. En distintos momentos se han investigado distintos tipos de estímulos estresores.

El estrés como estímulo. Los grandes acontecimientos. 


Los acontecimientos vitales, catastróficos, incontrolables, impredictibles, como muerte de un ser querido, separación, enfermedad o accidente, despido, ruina económica, etc., son el tipo de situaciones estresantes que fueron más estudiadas en los años sesenta y setenta. Como puede verse, se trata de situaciones de origen externo al propio individuo y no se atiende a la interpretación o valoración subjetiva que pueda hacer el sujeto de las mismas. Serían situaciones extraordinarias y traumáticas, o sucesos vitales importantes, que en sí mismos producirían cambios fundamentales en la vida de una persona y exigirían un reajuste. En esta línea se han llevado a cabo investigaciones sobre las relaciones entre cantidad de estrés y salud (por ejemplo, cuántos estresores han sufrido las personas que enferman) .

  • El estrés como estímulo. Los pequeños contratiempos.

En los años ochenta se han estudiado también los acontecimientos vitales menores (daily hassles), o pequeños contratiempos que pueden surgir cada día (en el trabajo, las relaciones sociales, etc.) como estímulos estresores. 


  • El estrés como estímulo. Los estímulos permanentes.

Así mismo, se han incluido los estresores menores que permanecen estables en el medio ambiente, con una menor intensidad pero mayor duración, como el ruido, hacinamiento, polución, etc.

·        EL ESTRÉS COMO RESPUESTA.

Previa a esta concepción del estrés como estímulo, en los años cincuenta se había investigado la respuesta fisiológica no específica de un organismo ante situaciones estresantes, a la que se denominó Síndrome de Adaptación General y que incluía tres fases: alarma, resistencia y agotamiento. Selye consideraba que cualquier estímulo podía convertirse en estresor siempre que provocase en el organismo la respuesta inespecífica de reajuste o reequilibrio homeostático, pero no incluía los estímulos psicológicos como agentes estresores. Hoy en día sabemos que los estímulos emocionales pueden provocar reacciones de estrés muy potentes. 

·        EL ESTRÉS COMO INTERACCIÓN

En tercer y último lugar, el estrés no sólo ha sido estudiado como estímulo y como respuesta sino que también se ha estudiado comointeracción entre las características de la situación y los recursos del individuo. Desde esta perspectiva, se considera más importante la valoración que hace el individuo de la situación estresora que las características objetivas de dicha situación. El modelo más conocido es el modelo de la valoración de Lazarus (Lazarus y Folkman, 1986), que propone una serie de procesos cognitivos de valoración de la situación y valoración de los recursos del propio individuo para hacer frente a las consecuencias negativas de la situación. El estrés surgiría como consecuencia de la puesta en marcha de estos procesos de valoración cognitiva. Si el sujeto interpreta la situación como peligrosa, o amenazante, y considera que sus recursos son escasos para hacer frente a estas consecuencias negativas, surgirá una reacción de estrés, en la que se pondrán en marcha los recursos de afrontamiento para intentar eliminar o paliar las consecuencias no deseardas.

Según el modelo de Lazarus el proceso cognitivo de valoración de la situación supone una estimación de las posibles consecuencias negativas que pueden desencadenarse para el individuo. Si el resultado de esta valoración concluye que las consecuencias pueden ser un peligro para sus intereses, entonces valorará su capacidad de afrontamiento frente a este peligro potencial. Si las consecuencias son muy amenazantes y los recursos escasos, surgirá una reacción de estrés. La reacción de estrés será mayor que si la amenaza no fuera tan grande y los cursos de afrontamiento fuesen superiores. Una vez que ha surgido la reacción de estrés el individuo seguirá realizando revaluaciones posteriores de las consecuencias de la situación y de sus recursos de afrontamiento, especialmente si hay algún cambio que pueda alterar el resultado de sus valoraciones. Estas revaluaciones son continuas y pueden modificar la intensidad de la reacción, disminuyéndola o aumentándola.

Toda persona hace constantes esfuerzos cognitivos y conductuales para manejar adecuadamente las situaciones que se le presentan, por lo tanto no todo el estrés tiene consecuencias negativas. Sólo cuando la situación desborda la capacidad de control del sujeto se producen consecuencias negativas. Este resultado negativo se denomina distrés, a diferencia del estrés positivo, o euestrés, que puede ser un buen dinamizador de la actividad conductual (laboral, por ejemplo).

CAUSAS

Muchas personas tienen estrés cuando necesitan adaptarse o cambiar.
Los ejemplos son:
  • Empezar en un nuevo trabajo o colegio
  • Mudarse a una nueva casa
  • Casarse
  • Tener un hijo
  • Romper con alguien
  • Una lesión o enfermedad suya, de un amigo o de un ser amado es una causa común de estrés. Los sentimientos de estrés y ansiedad son comunes en personas que se sienten deprimidas y tristes.


Algunos fármacos pueden causar o empeorar los síntomas del estrés.
Estos pueden abarcar:
  • Algunos medicamentos para inhaladores usados para tratar el asma
  • Fármaco para la tiroides
  • Algunas pastillas para adelgazar
  • Algunos remedios para el resfriado
  • La cafeína, la cocaína, el alcohol y los productos del tabaco también pueden causar o empeorar los síntomas de estrés o ansiedad.

Cuando estos sentimientos suceden con frecuencia, una persona puede tener un trastorno de ansiedad. Otros problemas que pueden incluir estrés son:
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
  • Trastorno de pánico
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

RESPUESTA NORMAL DEL ORGANISMO ANTE EL ESTRÉS

  • ALARMA: Nuestro organismo se prepara para combatir la amenaza.
  • ACCIÓN: El cuerpo ejecuta la acción necesaria para combatir o evadir la amenaza.
  • RELAJACIÓN: En esta etapa baja los niveles energéticos y retorna la homeostasis.

FISIOLOGÍA DEL ESTRÉS


 ¿Qué pasa en el cuerpo de un individuo, en su fisiología, cuando está estresado? En primer lugar, las glándulas suprarrenales tienen relación directa con el estrés porque comandan la liberación de las hormonas que ocasionan los estados de ansiedad, estrés y miedo, entre otras cosas.



MÉDULA SUPRARRENAL

CORTEZA SUPRARRENAL


(más interna)

secreta:

CATECOLAMINAS

- adrenalina
- noradrenalina
- dopamina

No son esenciales para la vida. Ayudan al individuo. Lo preparan para las urgencias.

Las catecolaminas incrementan:
- Excitabilidad miocárdica.
- Extrasístoles y a veces arritmias.
- Afectan la glucemia (glucogenólisis).

La adrenalina causa:
- Ensanchamiento en la amplitud del pulso y aumento de la frecuencia y el gasto cardíaco.
- Evoca mayor ansiedad y miedo.

Las catecolaminas

producen un súbito aumento en el índice metabólico generando vasoconstricción cutánea:
- aumento de temperatura corporal.
- Incremento de la actividad muscular


(más externa)

secreta:

HORMONAS ESTEROIDEAS

- hormonas sexuales
- glucocorticoides
- mineralocorticoides

Las dos ultimas son esenciales para la vida


Los glucocorticoides

tienen extensos efectos en el metabolismo de las proteínas y carbohidratos.

Los mineralocorticoides

son esenciales para el equilibrio del sodio y el volumen del líquido extracelular.


Si hay insuficiencia suprarrenal, los cambios en el sistema nervioso -que sólo pueden revertir los glucocorticoides-, incluyen:

  • Aparición de ondas electroencefalográficas más lentas que el ritmo alfa normal.
  • Aumento de la sensibilidad a los estímulos olfatorios o gustativos.
  • Cambios en la personalidad que son moderados tales como irritabilidad, aprehensión e incapacidad para concentrarse.


Cuando un animal o un ser humano se expone a cualquiera de la inmensa variedad de estímulos nocivos o potencialmente dañinos, existe un incremento en la secreción de ACTH y, en consecuencia, aumento de los glucocorticoides circulantes, esenciales para la supervivencia. Cabe recordar que la ACTH de la hipófisis anterior controla la secreción suprarrenocortical y, a su vez, la ACTH es regulada por el hipotálamo a través de la CRH (corticotropina).

Esos estímulos que aumentan la secreción de ACTH son y fueron denominados estresantes por Hans Seyle.

Se puede decir que el estrés incrementa los glucocorticoides plasmásticos a altas concentraciones que, a corto plazo, pueden salvar la vida aunque a largo plazo son definitivamente dañinas y desequilibrantes.

Hoy en día se ha comprobado que el estrés es común en las sociedades desarrolladas así como también se han podido determinar factores que conducen a alteraciones de estrés post-traumático. En orden de prioridades, la muerte de un cónyuge encabeza la lista de situaciones estresantes.

Los agentes estresantes representan una necesidad no satisfecha y pueden ser fisiológicos, psicológicos, sociales, del entorno, del desarrollo, espirituales o culturales. 
Se clasifican en:


  • Agentes estresantes Internos: tienen su origen en el interior de la persona. Ejemplo: fiebre, una situación de embarazo, de menopausia o una emoción como la culpabilidad. 
  • Agentes estresantes Externos: tienen su origen fuera de la persona. Ejemplo: cambio importante en la temperatura ambiental, un cambio en el papel familiar o social, presión de los semejantes.



 ADAPTACIÓN  FISIOLÓGICA

La adaptación fisiológica al estrés es la capacidad del cuerpo de mantener un estado de equilibrio relativo. Esta capacidad adaptativa es una forma dinámica de equilibrio del entorno interno de cuerpo. El entorno interno cambia constantemente y los mecanismos del cuerpo funcionan continuamente para ajustar estos cambios y mantener así el equilibrio u homeostasis.


La homeostasis se mantiene mediante mecanismos fisiológicos que controlan las funciones y los órganos del cuerpo. La mayoría de estos mecanismos se controlan con los sistemas  nervioso y endocrino y no implican un comportamiento consciente. El cuerpo hace los ajustes del pulso, ritmo respiratorio, tensión arterial, temperatura, equilibrio hídrico y electrolítico, secreción hormonal y estado de conciencia, todo ello dirigido a mantener la adaptación.


MECANISMO  DE  ADAPTACIÓN  FISIOLÓGICA

Se basa en ajuste que el cuerpo hace automáticamente para mantener el equilibrio. Estos mecanismos homeostáticos son autorreguladores, es decir, automáticos. Sin embargo, cuando una persona tiene una enfermedad o una lesión, puede que los mecanismos no sean capaces de mantener y sostener la homeostasis. Los mecanismos fisiológicos de adaptación funcionan a partir de retroalimentación negativa, un proceso por el cual el mecanismo controlado percibe cualquier estado anómalo, como un descenso de la temperatura corporal y elabora una respuesta de adaptación, como iniciar un escalofrío para generar calor corporal. Tres de los principales mecanismo utilizados para adaptarse a un agente estresante están controlados por:


  1. Médula espinal: controla las funciones vitales necesarias para la supervivencia; entre ellas se incluyen el pulso, la tensión arterial y la respiración. Los impulsos viajan hacia y desde la médula espinal y pueden incrementar o reducir estas funciones. Ejemplo: la regulación del latido cardiaco es el resultado de los impulsos del sistema nervioso simpático, que viajan desde la médula espinal al corazón. El pulso aumenta en respuesta a los impulsos de las fibras simpáticas y disminuye con los impulsos de las fibras parasimpáticos. 


  2. Formación reticular: es un pequeño grupo de neuronas del tronco cerebral y la médula. También controla las funciones vitales y monitoriza continuamente el estado fisiológico del cuerpo mediante conexiones con vías sensoriales y motoras. Ejemplo: determinadas células pueden hacer que una persona está durmiendo recupere la conciencia o aumente el estado de conciencia cuando surge la necesidad.


 Glándula pituitaria: es una pequeña glándula unida al hipotálamo, secreta hormonas que
controlan las funciones vitales. Produce las hormonas necesarias para adaptarse al estrés, además regula la secreción de las hormonas tiroideas, gonadales y paratiroideas. La secreción hormonal está regulada  por un mecanismo de retroalimentación que comprueba continuamente los valores de hormona en sangre. Cuando los valores hormonales descienden, la glándula recibe el mensaje de aumentar la secreción hormonal. Cuando el valor hormonal se eleva, la glándula  reduce la producción de hormona. 

 
  • MODELO  ADAPTATIVO




Se basa en la comprensión de que las personas experimentan ansiedad y mayor estrés cuando no están preparadas para afrontar una situación estresante. Se Propone cuatro factores que determinan si una situación es estresante:

1º Factor: capacidad de afrontar un estrés, acostumbra a depender de la experiencia de la persona con agentes estresantes similares, sistemas de apoyo y percepción global del agente estresante.

2º Factor: trata de las prácticas y normas del grupo de personas similar. Si el grupo de similares considera normal hablar de un agente estresante concreto, el sujeto de atención  puede responder quejándose de él o discutiéndolo. Esta respuesta puede ayudar a la adaptación al estrés o el sujeto  de atención puede responder de esta forma simplemente para estar de acuerdo con la conducta del grupo similar.

3º Factor: es el impacto del entorno social para ayudar a una persona a adaptarse a un agente estresante. La enfermera y el hospital son recursos del sujeto para reducir la gravedad del agente estresante.

4º Factor: implica los recursos que se pueden utilizar para enfrentarse al agente estresante.

Estos factores influirán sobre la forma como pueda acceder a los recursos que le puedan ayudar a afrontar el agente estresante fisiológico.

  • MODELO  BASADO  EN  LA  TRANSACCIÓN

Contempla a la persona y al entorno dentro de una relación dinámica, recíproca e interactiva. Contempla el agente estresante como una respuesta perceptual individual enraizada en un proceso psicológico y consciente; esta respuesta permite que el individuo sea influido por factores relacionados con la persona, como creencias, percepción de control e inseguridad. El estrés se origina en la relación entre la persona y el entorno, Este modelo se centra en procesos relacionados con el estrés, como la apreciación cognitiva y el afrontamiento.




  • MODELO  BASADO  EN  ÉL  ESTIMULO


Se concentra en los acontecimientos que interfieren o interrumpen el entorno. Dando lugar al desarrollo de la escala de reajuste social, que mide los efectos de los principales acontecimientos vitales sobre la enfermedad. El modelo se fundamenta en las siguientes suposiciones: 


  1. Los acontecimientos de cambio durante la vida son normales y requieren el mismo tipo y duración de ajuste.
  2. La persona es un receptor pasivo del estrés y su percepción del acontecimiento es irrelevante.
  3. Todo el mundo tiene un umbral común de estimulo y la enfermedad se produce en algún punto más allá de dicho umbral.
  4. La escala identifica los acontecimientos que son estresantes para la mayoría de las personas.
  • MODELO  BASADO EN LA RESPUESTA


Se ocupa de especificar la respuesta concreta o patrón de respuestas, que puede indicar un agente estresante. Define al estrés como una respuesta inespecífica del cuerpo a cualquier demanda que le hace, mediante una reacción fisiológica especifica.

El síndrome de adaptación general (SAG) es una respuesta fisiológica de todo el cuerpo al estrés, implica al sistema nervioso autónomo y al sistema endocrino. Por lo tanto, la respuesta de una persona al estrés es puramente fisiológica y nunca se modifica para permitir influencias conscientes.

Este modelo no considera las diferencias individuales en los patrones de respuesta